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Civil

Despidos

Riu & Simans abogados asesora ante el despido improcedente y en conciliación.

El despido es una decisión unilateral de la empresa que decide extinguir el contrato de trabajo: puede deberse a causas disciplinarias u objetivas. 
El despido disciplinario puede basarse, por ejemplo, en una supuesta disminución del rendimiento, faltas de asistencia o puntualidad, ofensas al empresario, compañeros, embriaguez o toxicomanía habitual, acoso al empresario, indisciplina o desobediencia, etc.
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Despido objetivo

El despido es la sanción más grave que la empresa puede imponer al trabajador por lo que tiene que realizarse cumpliendo una serie de requisitos, empezando por la propia carta de despido que si no está correctamente redactada puede hacer que el despido se considere improcedente o nulo y, en cualquier caso, no justificado.

Respecto al despido objetivo, se basa en causas económicas, organizativas técnicas y productivas. Por ejemplo, puede darse porque la empresa esté en pérdidas o se haya reducido la rentabilidad, porque se hayan suprimido puestos de trabajo por cambios organizativos, productivos o técnicos, porque la empresa va a dejar de producir una determinada línea de productos, o porque se va a implantar una innovación técnica que implique que unos determinados puestos de trabajo carecen de objeto.

Despido disciplinario

El despido disciplinario implica que el trabajador no recibe indemnización alguna, y el objetivo implica, en principio, que recibe una indemnización de 20 días por año trabajado. El despido debe impugnarse, siempre, bien para conseguir la readmisión, una indemnización, o un incremento de indemnización la que se haya entregado inicialmente al trabajador.

Cualquier persona que haya recibido una notificación de despido conoce perfectamente las sensaciones que esta noticia implica, pero más allá de lo injusto e incómodo de la situación, es importante recordar que hay un plazo de 20 días hábiles para impugnar el despido judicialmente – antes debe irse al servicio de conciliación competente –. Por eso, en caso de despido, el tiempo importa porque los plazos son cortos.

Como abogados de despido de Barcelona el cliente debe saber que hay muchas más posibilidades de las que a veces se piensa que el despido sea incorrecto por causas de fondo o de forma y reclamar es la forma de hacer valer sus derechos ante la empresa.

Preguntas frecuentes

He roto con mi pareja. ¿Puedo irme de casa?

El consejo siempre es asesorarse de forma previa a llevar a cabo cualquier actuación: una actuación incorrecta puede perjudicarle en el futuro. Si la convivencia es insostenible hay distintas opciones como iniciar un procedimiento de medidas provisionales o bien remitir un burofax.

El procedimiento de medidas provisionales es urgente y, por tanto, más rápido que el procedimiento principal. Este procedimiento sirve para regular “qué hacemos y cómo hasta que tengamos una Sentencia judicial”.

El burofax se recomienda presentar para dejar constancia de las causas de la salida del domicilio, así como para plasmar formalmente que no se está renunciando a ningún derecho, ni obviando las obligaciones, por ejemplo, con los hijos (manutención, visitas, etcétera).  

Nos estamos separando y no trabajo para cuidar a nuestros hijos. ¿Tengo derecho a una pensión compensatoria?

Muy posiblemente a esa persona le corresponderá algún tipo de pensión.

La pensión compensatoria es la compensación económica que recibe el cónyuge que tras la ruptura (separación o divorcio) queda en una situación más desfavorable y, por tanto, se produce un desequilibrio económico.

En Cataluña también existe la compensación económica por razón de trabajo. Cuando uno de los dos cónyuges se ha dedicado al cuidado del hogar o bien ha trabajado para el otro sin retribución (o con una insuficiente) se puede generar esta pensión o compensación.  

Quiero separarme y no sé qué hacer. ¿Por dónde empiezo?

Cada familia es única y, por ello, no hay un manual estándar de cómo se debe actuar.

Lo mejor es acudir a un abogado de confianza que, con la situación concreta, pueda informar sobre las distintas opciones: separación o un divorcio o, por ejemplo, los derechos y obligaciones que tiene la pareja. En términos generales, un abogado propondrá hablar con la otra parte para ver si hay posibilidades de acuerdo; en caso contrario, la única opción será el inicio de un procedimiento contencioso.

¿Qué es un convenio regulador? ¿Y un plan de parentalidad?

El convenio regulador es el documento que se elabora para regular las consecuencias personales y económicas de las partes cuando se lleva a cabo una separación o divorcio.

Por su parte, el plan de parentalidad es el documento que regula todo lo que tiene que ver con los hijos en común ante las rupturas (ya sea un matrimonio o no).

En los procedimientos de mutuo acuerdo, ambos documentos se llevan a cabo de común acuerdo por el abogado o los abogados de las partes y se presentan en el Juzgado a través de una demanda de mutuo acuerdo.

Normalmente, los efectos de estos documentos cobran valor desde su firma, pero, en ocasiones, hay parejas o matrimonios que desean que éstos produzcan efectos cuando se ratifiquen judicialmente o haya una resolución judicial al respecto.  

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